Según la Sociedad Española de neurología (SEN), se estima que en 2050 uno de cada tres españoles tendrá más de 65 años y cerca de un millón de sujetos estarán afectados por demencia. La demencia conlleva una pérdida de las habilidades mentales que dificulta las actividades normales y cotidianas, con la consiguiente pérdida de independencia.

En España actualmente el número de enfermos de Alzheimer se mueve entre las 700 y 800.000 personas. Esta enfermedad sin curación es la forma más frecuente de demencia en mayores de 65 años y la tercera causa de muerte por detrás de las enfermedades cardiovasculares y el cáncer.

Existen terapias farmacológicas que funcionan en los primeros estadios de este mal degenerativo progresivo, pero es fundamental utilizar otras alternativas para retrasar la enfermedad y buscar soluciones de refuerzo y estimulación de la memoria.

El jardín Terapéutico de la Granja Escuela para pacientes con demencia constituye un circuito seguro y accesible, lleno de referencias e hitos visuales, entendibles para todos,  elementos de asiento, sombras y agua. La vegetación recoge la riqueza de las cuatro estaciones para la estimulación sensorial: plantas para ver, tocar y oler. Con la vegetación evocamos memorias agradables del pasado incluyendo variedades habituales en los jardines antiguos junto a otras propias del lugar. Está planificado con dos intenciones principales: reforzar memorias del pasado y ayudar a crear nuevas memorias mediante la estimulación. En su diseño, incluimos elementos del lugar, reconocibles y familiares.

Dar un valor añadido a la estimulación cognitiva y al movimiento, gracias a los beneficios que el sol y el aire libre proporcionan a las personas: fijación del calcio, aumento del apetito, regulación del sueño, disminución de la agresividad y apatía.

Se ha demostrado que la luz natural, posee un efecto curativo y mejora la situación del enfermo.

El jardín permite llevar a cabo la mayoría de las terapias establecidas, junto a otras que, con la ayuda de la vegetación se pueden programar: recorridos de interés, asociaciones entre colores y plantas, refuerzo de los esquemas espacial y temporal por el seguimiento de las estaciones, olores familiares, hidroterapia… etc.