Es el árbol más alto y viejo de la granja. Se encuentran en alineación en la parte norte de esta. Hemos calculado que algunos son centenarios. Es de origen australiano.

En jardinería se utilizan como árbol de sombra, aunque es muy apreciado en la industria papelera. También tiene propiedades medicinales por lo que los aborígenes australianos le llaman “el árbol que cura la fiebre”.

No es muy exigente en cuanto a suelo, adaptándose bien a los que son arenosos o calizos. Resiste los vientos del mar y el pleno sol.

No requiere poda, si su ubicación lo permite. En nuestro caso, los hemos tenido que ir podando para evitar que los fuertes vientos los rompan.

Pueden sufrir ataques de barrenillo sobre su vieja madera, problema que solucionamos eliminando sus partes dañadas.

Se reproduce por semillas en macetas, al aire libre y en primavera.