Mespilus germanica, comúnmente llamado níspero, níspero europeo o nisperero europeo, es un árbol frutal que produce un fruto llamado níspero. A pesar de que su nombre latino hace referencia a Germania, es originario de Asia Menor y el sudeste de Europa, y fue llevado a Alemania por los romanos. Actualmente los cultivos del nisperero japonés han ido sustituyendo a los del europeo, que ya no suele encontrarse en los mercados.

El níspero ya se cultivaba hace unos 3.000 años en la región del Mar Caspio. Hacia el año 700 aC llegó a Grecia, extendiéndose a Roma alrededor del año 200 a. C., convirtiéndose en un importante cultivo frutal durante el Imperio romano y la Edad Media. En la actualidad se ha naturalizado en casi toda Europa y, en ocasiones, se le encuentra asilvestrado, en cuyo caso es un pequeño árbol espinoso.

Además de su carácter como frutal hay que añadir su capacidad ornamental. Su elegante copa abierta y su poblado ramaje de lustrosas y grandes hojas lo convierten en un bello elemento decorativo plantado en solitario sobre el césped. Especialmente indicada para este uso es la variedad “Dutch”, de menor rendimiento frutal pero más vigoroso.

Sus frutos destacan por su gran aporte de fibra, pectina principalmente, así como taninos, sustancias de acción astringente y numerosas sustancias aromáticas como los ácidos orgánicos (cítrico, málico y tartárico) que tiene en su pulpa, de los que dependen las diversas propiedades que se le atribuyen.

Su madera es la base para la fabricación del bastón tradicional vasco llamado makila, con cuya entrega se rinden honores a las personalidades.